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lunes, 28 de marzo de 2011

¿Más o menos controles?

La evaluación es, para mí, uno de los temas más complejos del proceso de enseñanza-aprendizaje. Saber evaluar y cuándo ve trae de cabeza. Ojalá los centros educativos pueden cambiar algún día de perspectiva y se suprima o se focalice de otro modo la evaluación.
En todo caso, en el instituto de secundaria en el que estoy, creo que hago menos controles que mis colegas. Por lo que me dicen, ellos suelen hacer cada dos semanas controles de una media hora para ver si los alumnos han aprendido (¿memorizado?) la lección hasta ese momento (conjugación, vocabulario, etc.).
Yo, en cambio, les envío cosas para hacer en casa (que muchos "olvidan" de hacer) y solo suelo hacer dos exámenes por trimestre. Sin embargo, no sé si estoy haciendo lo correcto (¿acaso alguien puede saberlo?).
Me explico: con unos alumnos estamos trabajando la visión que tienen sobre el futuro y hemos trabajado la conjugación del futuro, los marcadores de futuro, las predicciones, los marcadores de hipótesis, el futuro como hipótesis para presente, cuando + presente de subjuntivo (conjugación) ... mucha tela. Y, en vez de hacer controles para ver si han aprendido lo que vamos estudiando, les hago un examen donde todo entra y donde todo lo relaciono. Sin embargo observo que hay alumnos que, por lo visto, ya ni siquiera se acuerdan de lo que hicimos al principio y que solo se pondrán las pilas cuando llegue el momento del exámen.
Así pues me estoy planteando el hecho de ir haciéndoles controles para ver si van siguiendo lo que se ve en clase. De ese modo puede que tanga una visión más general de lo que van aprendiendo, aunque me temo que más que aprendizaje en muchos casos haya un buen trabajo de memoria.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Imperfecto-Indefinido, ¿teatro?

Esta noche no conseguía dormir. Puede que el haberme echado una cabezadita después de meses de sequía influyera. En todo caso, no pegaba ojo y cuando esto me ocurre mi mente se pone a trabajar ferozmente. Y digo trabajar en todos los sentidos, porque mis neuronas se concentran en cómo enfocar el contraste imperfecto-indefinido a mis alumnos d secundaria después de las vacaciones.

Hasta ahora utilizaba las estupendas explicaciones de la GBE y algunas actividades de Rápido Rápido. Sin embargo, la gramática cognitiva ha hecho que mi perspectiva didáctica sea lo más visual posible para mis alumnos. Así pues, para hablar del imperfecto como descripciones y del indefinido como acciones, me gustaría añadir a mis símiles (en el escenario de un teatro, imperfecto=decorado, indefinido=movimiento; en un árbol, imperfecto=hojas y ramas, indefinido=tronco y raíces) un montaje donde los alumnos capten claramente de forma visual que con el imperfecto enriquecemos la historia a través de las descripciones pero que es el indefinido el que hace avanzar la historia a través de las acciones.

Mi idea es hacer un montaje a través de una historia imaginada. Del siguiente modo

Historia completa:

“Andrés estaba tumbado en la playa. Era domingo por la mañana y hacía muchísimo calor. A su lado había una familia de 4 personas: el padre, la madre, el hijo y la hija. El padre estaba leyendo un periódico. Era calvo, con barba y tenía mucha barriga. Su mujer era, en cambio, muy guapa: rubia, con el pelo largo y era bastante delgada. El hijo y la hija estaban jugando con raquetas. La hija también era muy guapa y de vez en cuando miraba a Andrés y le sonreía.

Además, en la playa había bastante ruido porque había mucha gente aunque pocas personas se bañaban.

De repente, la pelota cayó encima de la cabeza de Andrés y la hija se acercó y se disculpó y Andrés y ella empezaron a hablar”.

Mi montaje vendría a ser así:

- Aparece una imagen: un chico (Andrés) tumbado en una playa.

- Se añade un sol (mucho calor)

- Se añade a una familia al lado de Andrés.

- Se añaden una por una descripciones del padre (1: calvo 2: barba 3: barriga)

- Idem madre.

- Se añaden hijos.

- Se añade muchas otras personas.

- Andrés tumbado: imagen de pelota que cae sobre Andrés.

- Andrés e hija hablando.

No sé si queda claro el proceso (a mí me lo parece) lo que pasa es que no sé cómo hacer este montaje. Había pensado utilizar el retroproyector pero me gustaría poder hacerlo a través de algún programa informático. ¿Conocéis alguno o alguna otra forma de poder representar esto a mis alumnos?

Después la idea es que los alumnos creen una situación parecida que sus compañeros representarán, a modo de teatro, a través de la comprensión oral.

¿Algún comentario o mejora?

jueves, 25 de noviembre de 2010

Castigos en clase

Como algunos de vosotros sabéis, trabajar en un instituto de secundaria (ya sea enseñando un idioma o física) no es facil por múltiples factores conocidos por todos.
Pues bien, ayer, mientras estaba en la sala de profesores del instituto donde trabajo, escuché una conversación entre dos profesores ya expertos; uno de ellos le explicaba al otro la tortura que le producía dar clases a ciertos alumnos por su conducta, falta de interés, olvido (¿deliberado?) de materiales, ruido constante en clase, etc. Muchos de nosotros le podríamos hablar de la autonomía del alumno, de la implicación en la asignatura a través de la negociación, del uso de las NT ... pero conozco la realidad de la que hablaba esa persona porque, en cierta medida, a mí me ocurre lo mismo en mis clases a pesar de "mis clases accionales". Sin embargo no fue esto lo que le dijo el otro colega de profesión sino que le explicó el sistema que utiliza él para controlar la cháchara en clase.
Su método consiste en anular una parte de la pizarra para escribir en ella a los alumnos que hablan (no atienden) en clase. Así pues, cuando ve a un alumno hablando o riendo con otro, escribe su nombre excepto la última letra en la pizarra, y sigue explicando. El alumno sabe que la próxima vez que le vea hablando, el porfesor escribirá la letra que falta para completar su nombre y que indicará que tendrá que hacer un trabajo para el próximo día (los trabajos suelen ser copiar o traducir un texto bastante largo) que el profesor no corregirá.
Si el alumno no entrega el trabajo al día siguiente, el profesor dobla el castigo (en vez de un texto serán dos) y si se niega a entregarlo, el profesor llama por teléfono a los padres.
Lo sorprendente es que, según él, este método funciona muy bien y los alumnos que en otras cosas crean problemas en la suya, si bien no trabajan siempre, son unos angelitos en el comportamiento.
Quería compartir esto con vosotros para saber qué pensáis. Evidentemente, no es lo mismo enseñar en secundaria que en una academia, pero sería interesante conocer vuestra postura.

martes, 24 de agosto de 2010

Libro de cocina

Como prometí, aquí os dejo uno de los trabajos que hice con alumnos de Seconde en el instituto francés donde trabajo. El objetivo era trabajar el imperativo y para ello hicimos un libro de recetas de la clase. Ya me diréis qué os parece el resultado.

miércoles, 21 de julio de 2010

Evaluación del año

Ha sonado el timbre que otorga poder levantarse tarde, atacar a la pila de libros pendientes, dormirse ante la tele, tomar el sol, echarle la mochila a la espalda... Pero también es hora de echar una mirada atrás para ver el camino recorrido durante este año, de hacer un balance académico y humano de lo que supone ser profesor de una lengua extranjera.
Lo primero que tengo que destacar es que, finalmente, he podido hacer todo el año escolar en un mismo instituto de secundaria, y ha sido toda una experiencia. Qué os voy a decir de esos alumnos y alumnas que desbordan testosterona (y ¿entusiasmo?) en las aulas que no sepáis. Pero bueno, dejando a pie de página (pero no en letras pequeñas) algunos momentos de desesperanza (¿no habéis visto mi calva?) y de falta de motivación, lo vivido no fue del todo insoportable. Tengo pendiente colgar los trabajos más destacados de mis alumnos que son, en cierto modo, un reflejo de mi enseñanza.
Ýa he hablado un poco aquí de cómo se suele enseñar el español en la enseñanza oficial francesa y de mi rechazo a tal metodología, y creo que algunos alumnos han agradecido que mis clases no fueran convencionales y que en ellas pudieran utilizar las nuevas tecnologías. Sin embargo sé que me queda mucho por aprender y que mis sensaciones no han sido tan buenas, sobre todo con el uso de las nuevas tecnologías y el modo de evaluar. Pero el mayor escollo ha sido, una vez más, la disciplina. Siempre la disciplina. Cómo ser general cuando no tengo graduación (ni ganas) ni para ser soldado raso.
Muchas dudas, preguntas, proyectos que, aún a mi pesar, me acompañarán en este periodo de "desconexión" llamado vacaciones.

martes, 8 de junio de 2010

Problemas de ¿motivación?

Hoy tocaba conseil de classe de la clase con la que he tenido más dificultades este año en el instituto de secundaria en el que trabaja. A pesar de ser un grupo bastante reducido (19 alumnos) el ambiente no era nada bueno. No digo que fueran malos chicos y me insultaran y pegaran mientras lo grababan en el móvi, nada de eso. Lo que pasa es que parecía que cierta apatía los atrapaba y se dejaban envolver por ella. He hecho bastantes esfuerzos para animarles a que participaran más pero hay barreras difíciles de saltar: una de ellas es la enseñanza francesa de segundas lenguas. Básicamente los alumnos se dedican el año entero a comentar textos literarios y, a partir de ellos, aprender todo lo demás. Yo estoy totalmente en contra de tal metodología (bien lo saben mis alumnos) porque no considero que sea un modo adecuado de enseñar un idioma extranjero. Ahora bien, aun intentando llevar al aula actividades más dinámicas, el esfuerzo para decir una frase en español (sin tener en cuenta que fuera gramaticalmente correcta) era una proeza hercúlea.
La otra barrera es que estos alumnos están en la filial científica y creo que poco les interesan el inglés y el francés (así es, en Francia estudian dos lenguas extranjeras incluso los científicos).
Pues bien, en la reunión de profesores para evaluar a cada uno de los alumnos de modo individualizado nos hemos dado cuenta del desastre que ha sido este año para algunos de estos alumnos. Notas pésimas debido a una falta de trabajo ofensiva ante la que algunos de los profesores nos sentíamos impotentes.
Sin embargo, lo peor es que si las familias así lo desean, sus hijos podrán pasar a Terminale (el último curso del Bachillerato) aunque hayan suspendido todas las asignaturas. Eso sí, nosotros hemos dado nuestra opinión sobre lo que creemos que sería lo más beneficioso para el alumno (ya sea repetir o cambiar de rama) pero la última palabra, contra la que no podemos hacer nada, es de los padres.